De paseo por Puente Viesgo

Senda Fluvial del río Pas, Puente Viesgo

Puente Viesgo, en pleno corazón de los Valles Pasiegos, es uno de esos destinos que combinan historia, naturaleza y relax a la perfección. Bañado por el río Pas, este pequeño municipio es ideal para una escapada de un día, ya sea en pareja, con niños o incluso con tu perro.

Descubre las Cuevas del Monte Castillo

El principal atractivo de Puente Viesgo es el complejo de las Cuevas del Monte Castillo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO gracias a su excepcional arte rupestre. Actualmente pueden visitarse dos de ellas: la Cueva de El Castillo y la Cueva de Las Monedas.

Muy cerca se encuentra también el Centro de Arte Rupestre de Cantabria, una visita muy recomendable para comprender mejor la importancia de este extraordinario yacimiento arqueológico.

Pasea junto al río Pas

Después de la visita cultural, merece la pena recorrer el agradable paseo que discurre junto al río Pas. La Senda Fluvial del Río Pas, también conocida como la Senda de los Pescadores, es un estrecho sendero que transcurre a orillas del río, ideal para hacer fotografías y disfrutar de la tranquilidad del entorno. El recorrido requiere llevar un calzado adecuado, aunque no presenta ninguna dificultad técnica. Al final del camino llegarás a un puente de madera que cruza el río, conocido como la Pasarela del Río Pas, desde donde podrás seguir disfrutando de un paisaje tranquilo y muy bien conservado.

Si te apetece una ruta un poco más larga, la Vía Verde del Pas es una magnífica opción. Con más de 14 kilómetros de recorrido sobre el antiguo trazado ferroviario, es perfecta para hacer a pie o en bicicleta. A lo largo del camino atravesarás puentes y túneles. La vía está perfectamente acondicionada, con buen firme, señalización y áreas de descanso, y es completamente cerrada al tráfico, lo que la convierte en una opción ideal para disfrutar del paisaje.

Regálate un momento de relax

Puente Viesgo también es sinónimo de bienestar gracias a su emblemático Gran Hotel Balneario. Sus aguas mineromedicinales brotan a 33 °C y alimentan un completo circuito de piscinas, saunas e hidroterapia, convirtiéndose en el plan perfecto para relajarse después de una jornada de visitas.

Una pausa con vistas

Antes de marcharte, haz una parada para tomar algo en la terraza del Balneario o disfrutar de un café acompañado de una riquísima pastelería casera en Casa Ibañez. Ambas opciones cuentan con terraza y son ideales si viajas con niños o con peludos. En la terraza del Balneario, hay también una zona ajardinada donde los menores pueden entretenerse al aire libre.

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